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Cámara Comercio de EEUU critica reforma eléctrica de México

ARCHIVO - Esta fotografa de archivo del 22 de febrero de 2020 muestra a una planta generadora que forma parte de un enorme proyecto energtico que incluye un ducto de gas natural, con el volcn Popocatpetl al fondo, cerca de Huexca, estado de Morelos, Mxico. (AP Foto/Eduardo Verdugo, archivo) (Eduardo Verdugo, Copyright 2019 The Associated Press. All rights reserved)

MEXICO CITY – CIUDAD DE MÉLos intentos de México de restringir la generación eléctrica por firmas privadas violarían el tratado comercial entre ese país, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), advirtió la Cámara de Comercio estadounidense.

El grupo empresarial exhortó el viernes a retirar una iniciativa de ley del presidente Andrés Manuel López Obrador que da prioridad a la compra de electricidad de plantas generadoras estatales, las cuales son más antiguas y más contaminantes. La Cámara de Comercio señaló que la medida “contravendría directamente los compromisos de México” previstos en el T-MEC.

Neil Herrington, vicepresidente para las Américas del organismo empresarial, dijo en un comunicado que la iniciativa podría reinstaurar un monopolio gubernamental, y agregó que “estos cambios elevarían considerablemente el costo de la electricidad y limitarían el acceso de los ciudadanos mexicanos a energía limpia”.

“Desafortunadamente, esta es la acción más reciente en un patrón de decisiones preocupantes adoptadas por el gobierno de México que han socavado la confianza de los inversionistas extranjeros en el país”, escribió Herrington.

México se comprometió el jueves a seguir adelante con la iniciativa, aun cuando la Suprema Corte del país falló contra un intento previo de López Obrador de parar los permisos a las plantas de energías renovables.

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo que el fallo de la corte sólo es aplicable a un decreto ejecutivo, e indicó que el gobierno libraría una nueva batalla legal en torno a otra iniciativa que el presidente envió este mes al Congreso.

La nueva medida pondría en los últimos lugares para la compra de electricidad a las plantas generadoras privadas, sean de fuentes renovables o de gas natural, muchas de las cuales han sido construidas con inversión extranjera. Es el capítulo más reciente en una batalla en torno a las plantas privadas de energías renovables cuya instalación fue alentada por los predecesores de López Obrador a fin de reducir las emisiones de carbono.

“Se resolvió sobre la constitucionalidad de un acuerdo que es muy distinto a una ley”, declaró Sánchez Cordero. “Entonces, yo creo que tenemos los suficientes, digamos, asideros convencionales y constitucionales para avanzar porque, yo quiero insistir, no estamos rechazando la inversión privada en los temas energéticos, definitivamente no, eso quiero que quede claro”.

Debido al menor consumo de electricidad durante la pandemia, la Comisión Federal de Electricidad, una entidad paraestatal, registra menores ingresos y acumulación de inventarios de combustóleo, el cual utiliza en sus termoeléctricas. Dicho combustible contaminante ha perdido clientes a nivel mundial. La CFE también enfrenta presiones para que compre carbón a las minas del país.

López Obrador buscó mediante un decreto en 2020 apuntalar a la empresa gubernamental al limitar los permisos para conectar a la red eléctrica nacional a otras plantas generadoras, incluidas algunas eólicas y solares, muchas de las cuales ya están construidas. El presidente afirma que los incentivos a las energías limpias les dan a esas plantas una ventaja injusta sobre la CFE.

Sin embargo, la Suprema Corte falló el miércoles que muchas de las cláusulas del decreto de 2020 afectarían injustamente la competencia en el sector. Algunas de las disposiciones ya habían sido suspendidas. El caso fue presentado por la Comisión Federal de Competencia Económica.

La primera iniciativa que López Obrador envió este año al Congreso ordenaría que se dé preferencia en la red nacional al aprovechamiento de la energía proveniente de las plantas generadoras estatales —que son supervisadas por la comisión_, muchas de las cuales queman carbón y combustóleo.

Grupos empresariales mexicanos también aseguran que la iniciativa perjudicaría a inversionistas, obligaría a los mexicanos a comprar electricidad más cara, pondría en peligro los compromisos de México para reducir las emisiones de carbono, y posiblemente generaría disputas con los inversionistas extranjeros de acuerdo a las reglas del T-MEC.

Sánchez Cordero defendió la propuesta, señalando que “un sector tan estratégico, de seguridad nacional, como es el suministro de la energía eléctrica, es una rectoría que tiene que estar en el Estado. Esto no significa que no vayan a participar los particulares con ciertas reglas y límites”.

López Obrador pretende que la iniciativa sea aprobada por el Congreso en 30 días. El presidente es conocido por su apego a la industria petrolera y las empresas estatales, y ha tenido una relación complicada con el sector privado en sus primeros dos años en la presidencia.

Diversas industrias se han visto afectadas durante mucho tiempo por el suministro poco fiable y relativamente caro de la electricidad en México. Una reforma en 2013 abrió el camino para que las compañías privadas, muchas de ellas extranjeras, aumentaran considerablemente sus inversiones en el sector.