Comadronas guatemaltecas reciben vacunas contra COVID

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La partera Paula Borja, de 75 aos, posa para fotos mientras espera su primera inyeccin de la vacuna AstraZeneca COVID-19 en San Jacinto, al este de Guatemala, el jueves 18 de marzo de 2021. (AP Foto/Moises Castillo)

SAN JACINTO CHIQUIMULA – Las comadronas de Guatemala, mujeres que ayudan a otras en partos y controles natales, son vacunadas dentro de las primeras fases del plan de vacunación debido a su importante papel en la salud de las comunidades.

Marta Elisa Martínez, quien dice que en sus 57 años ha traído al mundo a más de 1.000 bebés, llegó al centro de vacunación temporal del municipio de San Jacinto del departamento de Chiquimula, al oeste capitalino, para recibir su primera dosis de la vacuna AstraZeneca.

Con fondo de marimba, distanciamiento social, mascarillas y alcohol en gel, Martínez y otras 24 mujeres recibieron la vacuna.

“Hemos tenido capacitación sobre alejamiento de personas. En la aldea no sabemos si hay esa enfermedad. Nos dieron consejos para uno lavar sus trastecitos con cloro y mantener limpio, aunque uno sea pobrecito pero allí vamos", dice la comadrona.

Guatemala reporta 184.984 contagios y 6.619 fallecidos. Según el plan de vacunación, unas 48.130 personas han sido inmunizadas con una primera dosis.

En comunidades alejadas de los centros urbanos, las comadronas son vistas como las personas que proveen salud a mujeres y menores.

Martínez dice que además de los partos atiende a niños que padecen enfermedades como empachos, diarrea y para que los casos más complicados siempre pide que acudan al centro de salud local.

Kenia Cordón, trabajadora de social del centro de salud, dijo que se vacunaron a 25 comadronas registradas. “Las comadronas visitan casas y están muy expuestas... La mayoría de ellas son mujeres adultas, no hay mujeres jóvenes, la mayoría son ancianas. Por eso el oficio de comadrona se está perdiendo", dijo.

Según Cordón, las señoras han accedido a vacunarse porque se ha hecho un buen trabajo de sensibilización al respecto.

Paula Borja Martínez, de 75 años, fue una de las comadronas más ancianas en recibir la vacuna.

“Todavía tengo mucho que hacer”, dijo. La mujer tiene siete de once hijos vivos y aún atiende partos.