wplg logo
SHOW MORE 

Armamento antiaéreo, tanques, submarinos y drones, el nuevo arsenal de los cárteles mexicanos

El tráfico sin control de armas ha fortalecido a los cárteles, así como el apoyo de bancos, autoridades e incluso policías y militares de México, EU y otros países

Sicarios de un cártel mostrando ametralladoras calibre .50 de uso militar, traídas probablemente desde EU.
Sicarios de un cártel mostrando ametralladoras calibre .50 de uso militar, traídas probablemente desde EU. (Cortesía)

CIUDAD DE MÉXICO. – Los cárteles mexicanos son cada vez más sofisticados y peligrosos gracias al entrenamiento que algunos de sus miembros han recibido de instructores militares de México y Estados Unidos, así como al equipo táctico y armamento de grado militar que les llega a diario gracias a la falta de control en ambos lados de la frontera. Ahora, han comenzado a usar también tanques artesanales, submarinos, drones con explosivos y armamento antiaéreo.

Full Screen
1 / 7

Sicarios de un cártel mostrando ametralladoras calibre .50 de uso militar, traídas probablemente desde EU.

ENTRENAMIENTO MILITAR EN MÉXICO, CENTROAMÉRICA Y ESTADOS UNIDOS

Fue en 2006 cuando el presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra algunos grupos del crimen organizado, lo cual desató una guerra que sigue dejando a diario decenas de secuestros, asesinatos y desapariciones.

Uno de los grupos que ganó más notoriedad fueron los “Zetas”, un comando de asesinos a sueldo integrado por exmilitares entrenados en México y Estados Unidos, el cual servía al entonces Cartel del Golfo para masacrar y aterrorizar comunidades enteras.

La eficacia, inhumanidad y horror que eran capaces de alcanzar estos comandos hicieron que pronto otros cárteles empezaran a contratar militares y policías de élite de México, Centroamérica y Estados Unidos para capacitar a sus sicarios y participar directamente en ejecuciones, según se ha demostrado mediante filtraciones de Wikileaks e informes de expertos como Fred Burton, vicepresidente de Stratfor Global Intelligence.

ARMAMENTO DE GUERRA

Desde el inicio de la lucha por el control del negocio del narcotráfico, han sido asesinadas más de 200 mil personas en México y al menos 73 mil más están desaparecidas.

Según datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, en los últimos años han entrado al país entre 2.5 y 3 millones de armas ilegales, principalmente semiautomáticas de alto poder, pero también armamento antiaéreo, granadas e incluso armas antitanque y cohetes.

Cerca del 70% de las armas que se confiscan a criminales son rastreadas hasta Estados Unidos, según la Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO).

Como consecuencia, 524 policías fueron asesinados en 2020 en México, uno cada 16 horas, según el Registro de policías asesinados 2020 de la organización Causa en Común.

Algunas ventas de armas a cárteles incluso han recibido la aprobación de autoridades de Estados Unidos y México, como ocurrió con la Operación Wide Receiver, en el que la ATF permitió el envío desde Arizona de 450 rifles de asalto y pistolas a cárteles mexicanos entre 2006 y 2008.

Otra es la operación Rápido y Furioso, coordinada por el fiscal Eric Holder bajo la administración de Obama para permitir el envío de más de 2 mil armas de alto poder entre 2009 y 2011, muchas de las cuales fueron utilizadas para asesinar a ciudadanos mexicanos y estadounidenses, según se demostró. Sólo un puñado de traficantes menores fueron arrestados o sancionados.

En Alemania la empresa armamentística Heckler & Koch y dos de sus empleados fueron multados con 4.2 millones de dólares por la exportación ilegal de 4,700 rifles de asalto, ametralladoras y municiones a zonas en conflicto en México.

Por este motivo, el 21 de abril el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador reiteró su respaldo a la reforma propuesta del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, para mejorar el control de armas, y anunció que habrá militares en las aduanas mexicanas para tratar de contener el tráfico ilegal.

DINERO, MUCHO DINERO

El narcotráfico genera entre 80 mil y 90 mil millones de dólares anuales en el continente americano, según un nuevo estudio de la organización Global Financial Integrity, los cuáles van a parar a las cuentas de los criminales, pero también de policías, militares, políticos, funcionarios e instituciones bancarias como HSBC que fue sancionada por “lavar” 881 millones para el cartel de Sinaloa.

Sin embargo, el tráfico de drogas no es el único ni el más lucrativo de los negocios criminales. En México hay otros “ramos” que dejan grandes ganancias tales como el robo de combustible, el tráfico de personas, la minería ilegal, el despojo de tierras y el cobro de “cuotas” a los ciudadanos, entre muchos otros.

COMPLICIDAD DE AUTORIDADES

Es imposible que los cárteles alcancen tanto poder sin ayuda de las autoridades. En todo el mundo, pero especialmente en México hay niveles de complicidad demostrados desde los oficiales de policía hasta los más altos funcionarios como Genaro García Luna, máxima autoridad de la estrategia antidrogas de México, detenido en Texas por recibir sobornos de carteles a los que al parecer protegía, o el ex comandante del Ejército Mexicano, Salvador Cienfuegos, quien también fue detenido por vínculos con narcos.

Otras ramas de corrupción llegan a partidos políticos que postulan a criminales a cambio de donaciones, autoridades de todos los ramos y niveles, e incluso han tratado de granjear a la ciudadanía con despensas, regalos y promesas de seguridad y apoyo.

INNOVACIÓN BÉLICA Y TECNOLÓGICA

Dinero, terror y corrupción no son suficientes en el competitivo y sangriento mundo de la delincuencia. Por ello algunos cárteles han fabricado “tanques” artesanales al montar placas de acero reforzado y cristal blindado en camiones, equipados con armamento bélico.

También han aprendido a construir túneles en la frontera y submarinos para transportar droga, armas hechizas, bombas caseras y recientemente han comenzado a emplear drones como el que utilizaron apenas esta semana para atacar a un grupo de policías en Michoacán, los cuales sólo sufrieron algunas lesiones.

Para establecer redes de comunicación clandestinas han secuestrado a técnicos cuyo destino depende de su suerte: algunos son recompensados con billetes si se integran voluntariamente al cartel, mientras que otros jamás regresan. Situaciones similares ocurren con campos de cultivo y laboratorios, donde intentan aplicar los más recientes avances científicos para mejorar la producción de drogas. Imaginación y malicia tienen de sobra.


Related Stories