BOGOTÁ (AP) — La capital colombiana se llenó de fiesta el sábado con la celebración del “Carnaval de Negros y Blancos” originario de una ciudad suroccidental del país andino y que fue declarado por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad casi una década atrás.
En la céntrica Plaza Bolívar, en Bogotá, monigotes gigantes se desplazaban al son de la música tradicional que acompañaba a diversas comparsas. Máscaras de lo más variadas, con diseños andinos, deleitaban a los cientos de asistentes que disfrutaron de una explosión de color y algarabía.
Entre diciembre y enero, en San Juan de Pasto, 518 kilómetros (322 millas) al suroeste de la capital, comparsas, murgas, monigotes, máscaras y más toman las calles como una muestra de igualdad en la diversidad cultural. Por segundo año consecutivo, una muestra de la festividad llegó a Bogotá para simbolizar la integración de culturas.
El nombre del carnaval alude a que los dos últimos días del festejo, en su ciudad originaria, los participantes se pintan los rostros de blanco y negro para simbolizar la diversidad étnica, en contraste con el resto de los días, donde el color se impregna en todas sus expresiones.
El Carnaval de Negros y Blancos “significa mucho para nosotros como pastusos porque es algo que nos pertenece … y que esto sirva también como una invitación para que puedan compartir esta diversidad cultural que tenemos en Nariño (cuya capital es Pasto)”, dijo a The Associated Press Jhon Maya, poblador originario de esa ciudad.
Cerca de 200 artistas participaron en la capital colombiana en las distintas comparsas, murgas y coreografías portando disfraces colmados de tradición.
Una feria de más de tres decenas de emprendimientos, en la que los asistentes disfrutaron la gastronomía del territorio nariñense, también acompañó al desfile.
Copyright 2025 The Associated Press. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, difundido, reescrito o redistribuido sin permiso.




