RÍO DE JANEIRO (AP) — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebraron el viernes la esperada firma del acuerdo de libre comercio entre la UE y cuatro países sudamericanos, que se llevará a cabo el fin de semana en una ceremonia a la que Lula no asistirá.
Este es el primer gran acuerdo comercial para el Mercosur, que incluye las dos economías más grandes de la región, Brasil y Argentina, junto con Paraguay y Uruguay. Se espera que los dos bloques firmen formalmente el pacto comercial este sábado en una ceremonia en Paraguay. Bolivia, el miembro más reciente del Mercosur, no participó en las negociaciones, pero podrá unirse al acuerdo en los próximos años.
Los medios locales informaron que Javier Milei, de Argentina, y Yamandú Orsi, de Uruguay, estarán presentes en la ceremonia organizada por Santiago Peña, de Paraguay, pero Lula decidió no hacer el viaje a la capital Asunción.
En su lugar, el mandatario brasileño será representado por el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira.
Eso causó cierta sorpresa, a la luz de los vigorosos esfuerzos de Lula a favor del acuerdo, especialmente desde que regresó a la presidencia de Brasil en 2023 para un tercer mandato no consecutivo. Los expertos dicen que la decisión puede insinuar la decepción de Lula de que el acuerdo no se firmara en diciembre, cuando Brasil tenía la presidencia rotativa del Mercosur.
En Río de Janeiro, Lula volvió a señalar cuánto tiempo habían tomado las negociaciones.
"Fueron más de 25 años de sufrimiento e intentos para lograr un acuerdo", dijo Lula durante una breve declaración a la prensa en el Palacio de Itamaraty, en el centro de Río, junto a Von der Leyen.
Pero elogió la naturaleza histórica del pacto.
"Mañana en Asunción, haremos historia al crear una de las áreas de libre comercio más grandes del mundo, con unos 720 millones de personas y un PIB de más de 22 billones de dólares", afirmó.
La presidenta de la Comisión Europea rindió un cálido homenaje a Lula por sus esfuerzos para hacer posible el acuerdo.
"El liderazgo político, el compromiso personal y la pasión que usted ha mostrado en las últimas semanas y meses, querido Lula, son realmente incomparables", dijo Von der Leyen.
En una declaración antes del viaje de Von der Leyen y del presidente del Consejo Europeo, António Costa, a Sudamérica, el Consejo Europeo también dijo que la última presidencia brasileña del Mercosur fue crucial para avanzar en las negociaciones, allanando el camino para su firma en Paraguay.
La importancia de crear una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saca a su país de la economía internacional no pasa desapercibida para los signatarios.
"Este es el poder de la asociación y la apertura. Este es el poder de la amistad y el entendimiento entre pueblos y regiones a través de los océanos", dijo Von der Leyen. "Y así es como creamos una verdadera prosperidad, una prosperidad que se comparte. Porque, estamos de acuerdo, el comercio internacional no es un juego de suma cero".
La victoria para la UE y el Mercosur se produce a expensas de Estados Unidos y China, dicen los expertos, puesto que Trump reivindica agresivamente la autoridad estadounidense en la región rica en recursos y Beijing utiliza su masivo comercio y préstamos para ganar influencia.
El acuerdo otorga a las naciones sudamericanas, conocidas por su tierra fértil y agricultores hábiles, un mayor acceso a una tasa impositiva preferencial al vasto mercado europeo de productos agrícolas.
Apex, una agencia de inversión del gobierno brasileño, estima que las exportaciones agrícolas con destino a la UE, como café instantáneo, aves de corral y jugo de naranja, generarán 7.000 millones de dólares en los próximos años.
Pero Lula advirtió el viernes que el Mercosur no se limitará al "eterno papel" de exportadores de materias primas. "Queremos producir y vender bienes industriales con mayor valor agregado", dijo.
Flavia Loss, profesora de relaciones internacionales en la Fundación Escuela de Sociología y Política de Sao Paulo, dijo que la ausencia de Lula el sábado puede ser una represalia por el retraso, otra señal de que Brasil y el Mercosur buscan términos equitativos con la UE.
"Veo la ausencia de Lula como una señal de que: 'El acuerdo es importante, pero no vamos a cambiar todo por ellos'", indicó Loss.
Aunque el acuerdo es asimétrico e indudablemente favorable en lo económico para la Unión Europea, en términos políticos es beneficioso para ambas partes, estimó Roberto Goulart Menezes, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Brasilia.
Para la Unión Europea, que está bajo presión en medio de las amenazas de Trump de tomar el control de Groenlandia, el acuerdo muestra que el grupo de países está apostando por la diversificación de sus socios y el multilateralismo, dijo Goulart, en una reprimenda simbólica a la lógica MAGA de Trump.
"Y para el Mercosur, ilustra que el bloque es relevante, a pesar de las acusaciones de ser insignificante y estar en las últimas". ___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
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