Los Grammy brillan con mucho Mars, Carpenter en lo más alto y un Bieber casi desnudo: estos fueron los momentos clave

Fue el único que permaneció sentado cuando todo terminó, frotándose los ojos con incredulidad.

Bad Bunny había hecho historia al ganar el álbum del año por “Debí Tirar Más Fotos”, la primera vez que un disco en español se lleva el máximo premio de la Academia de la Grabación.

Próxima parada: el Super Bowl.

Aunque ese triunfo emocional del astro puertorriqueño es difícil de superar, hubo otros grandes momentos a lo largo de las tres horas y media de transmisión, como cuando Cher casi olvida anunciar al ganador de grabación del año.

Justin Bieber redujo su presentación a lo esencial, mientras Lady Gaga aportó energía desbordada y Ozzy Osbourne fue homenajeado con un clásico del heavy metal acompañado de explosiones de fuego.

Estos fueron algunos de los momentos más destacados de la noche:

Bruno y Rosé arrancan, Lady Gaga mantiene el ritmo

Un par de presentaciones de alta energía de Bruno Mars y Rosé para abrir la gala, y una de Lady Gaga a mitad del show, mantuvieron los corazones acelerados.

Mars y Rosé —integrante del grupo de K-pop Blackpink— interpretaron “APT.”, uno de los mayores éxitos del año, una canción inspirada en un juego de bebidas de Corea del Sur.

Ella vistió una camiseta blanca sin mangas, pantalón negro y corbata, mientras él combinó el esquema de colores con un traje oscuro, corbata y su guitarra colgada con una correa a cuadros. Hubo muchos saltos, solos intensos y humo, en una apertura estruendosa.

Más tarde, Lady Gaga llevó la presentación a lo extraño, cantando “Abracadabra” con un vestuario cubierto de plumas desde el interior de una especie de canasta que cubría su cabeza. Usó un bastón retorcido, tocó sintetizadores, se contorsionó y ofreció una versión más rock-funk de su tema.

Lady Gaga se llevaría el premio a mejor álbum vocal pop. Mars regresó al escenario para interpretar su más reciente sencillo, “I Just Might”.

Sabrina Carpenter brilla en su momento Grammy

Sabrina Carpenter convirtió los Grammy en un aeropuerto durante su interpretación de “Manchild”, y el resultado fue un despegue total.

En su mejor versión provocadora y con humor, la cantante y compositora vistió shorts blancos, un pañuelo blanco al cuello y una gorra blanca de capitana con las siglas SCA —presumiblemente por Sabrina Carpenter Airlines— mientras desfilaba por un escenario lleno de bandas transportadoras de equipaje y bailarines, incluso hablando por un intercomunicador y usando las paletas de señalización que se emplean en las pistas aéreas.

“Hola Grammys, ¿cómo están? Les habla su capitana Sabrina”, dijo.

Entre los bailarines había un astronauta, un trabajador de UPS, un bombero y un médico de emergencias. Carpenter terminó su abarrotada presentación sobre un carrito de equipaje y luego entró en el fuselaje de un avión sosteniendo una paloma viva.

Entre los asistentes que aparecieron bailando estaba la nominada a mejor artista nuevo Olivia Dean. Fue la segunda aparición consecutiva de Carpenter en los Grammy, tras haber sido nominada a mejor artista nuevo el año pasado.

Bloque de nuevos artistas

Tomando nota de lo que funcionó el año pasado, los Grammy volvieron a apoyarse en la categoría de mejor artista nuevo para encender al público. Los participantes fueron agrupados en un solo bloque y, pese a sus distintos estilos, demostraron que el futuro de la música está en buenas manos.

La banda angelina The Marías abrió con su dream-pop bilingüe y brillante “No One Noticed Me”, antes de que la influencer convertida en artista pop Addison Rae apareciera en la parte trasera de un camión en movimiento entrando al Crypto.com Arena, saltando para ofrecer una intensa y sensual “Fame Is a Gun”.

Luego llegó el grupo femenino de seis integrantes Katseye con su energética “Gnarly”, bailando hacia la arena con acrobacias y movimientos provocativos. Les siguió Leon Thomas con su tema impulsado por guitarras “Mutt”, y después Alex Warren tomó un micrófono de un vendedor de palomitas y caminó por los pasillos para interpretar “Ordinary”, ignorando aparentes problemas con su audífono, antes de ser elevado en una plataforma.

La británica Lola Young tomó la posta, sentada al piano para cantar “Messy”, seguida por Olivia Dean, la cantante y compositora británica de alma clásica, que ofreció una versión exuberante de “Man I Need”. La estrella pop sombr cerró el bloque al descender al escenario con un jumpsuit brillante para interpretar “12 to 12”.

Chappell Roan, ganadora de la categoría el año pasado, fue la encargada de coronar a su sucesora: Dean.

Bieber lo deja todo al mínimo

Justin Bieber, solo en el escenario de los Grammy, vistiendo únicamente unos shorts tipo bóxer gris brillante y medias grises, ofreció una presentación hipnótica y sombría de su canción “Yukon”.

Con una guitarra colgada a la espalda, el Bieber sin camisa primero programó su tema y luego cantó, muchas veces con los ojos cerrados, frente a un espejo de cuerpo entero. Fue un guiño a la forma en que Ed Sheeran ha mostrado cómo crear un éxito solo con instrumentos en bucle y una voz.

“Un movimiento en falso y habríamos tenido que poner el show en OnlyFans”, bromeó más tarde el presentador Noah.

El set oscuro y minimalista de Bieber no incluyó gráficos de fondo, músicos ni escenografía, y terminó simplemente al retirarse del escenario. Fue una actuación en fuerte contraste con los elaborados montajes de la noche, como el de Tyler, the Creator, quien se presentó con un auto deportivo, chorros de agua y explosiones.

A su esposa, Hailey Bieber, le gustó: se balanceaba y chasqueaba los dedos.

Justin, ex estrella infantil descubierto en YouTube a los 12 años, regresó a los Grammy este año a los 31, tras cuatro años de ausencia y ya como nuevo padre.

Un in memoriam inolvidable

Por lo general, los segmentos in memoriam suelen ser solemnes, con un arpa y una canción triste. Este año no fue así.

Post Malone, Chad Smith, Duff McKagan, Slash y Andrew Watt ofrecieron una potente versión rockera de “War Pigs” de Black Sabbath en honor a Ozzy Osbourne, con ráfagas de fuego y mucho cuero. La esposa de Osbourne, Sharon, y sus hijos Kelly y Jack, se mostraron profundamente conmovidos.

Ms. Lauryn Hill encabezó los homenajes a D’Angelo con versiones de “Nothing Even Matters”, “Brown Sugar”, “Lady”, “Devils Pie”, “Untitled (How Does It Feel)” y “Africa”, junto a artistas como Raphael Saadiq, Jon Batiste y Anthony Hamilton.

Luego, Hill pasó a un tributo a Roberta Flack con “First Time Ever I Saw Your Face”, “Compared to What”, “Closer I Get To You”, “Where Is the Love”, “Feel Like Makin’ Love” y “Killing Me Softly with His Song”, acompañada por John Legend, Chaka Khan, Leon Bridges y Wyclef Jean.

A la lista se sumó una interpretación de “Trailblazer” a cargo de Reba McEntire, Brandy Clark y Lukas Nelson, además de homenajes pregrabados a Brian Wilson por Bruce Springsteen y a Bob Weir por John Mayer, en una despedida cargada de energía y emoción para varias leyendas de la música.

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