Funcionario de EEUU afirma que Venezuela ofrece garantías de seguridad a mineras extranjeras

VENEZUELA-EEUU-MINERALES La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez y el secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, se estrechan la mano durante una reunión en el palacio presidencial de Miraflores, el miércoles 4 de marzo de 2026, en Caracas. (AP Foto/Ariana Cubillos) (Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved) (Ariana Cubillos/AP)

MAIQUETÍA, Venezuela (AP) — El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, aseguró el jueves que el gobierno de Venezuela ofrecerá garantías de seguridad a las empresas mineras interesadas en invertir en la nación sudamericana, donde las zonas ricas en minerales han estado desde hace tiempo bajo control de las guerrillas y grupos delictivos que extraen minerales con el consentimiento —y en beneficio— de funcionarios y de las fuerzas armadas.

Al culminar su viaje de dos días a Venezuela, Burgum señaló que el gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez reconoció las preocupaciones en materia de seguridad. La minería legal en esas zonas inseguras y de difícil acceso forma parte del plan gradual de Estados Unidos para revertir la situación de una nación devastada por la crisis.

“Escuchamos garantías en la reunión de hoy y de ayer de que, si las empresas quieren llegar a estas zonas, hacer su tarea, pensar en reabrir minas, quizá incluso volver a las minas que ellas mismas operaban hace 15 o 20 años, este gobierno garantizaría su seguridad”, afirmó Burgum.

Burgum, quien encabeza el Consejo Nacional de Dominio Energético del presidente Donald Trump, sostuvo que la actividad ilegal “creó una oportunidad económica donde no la había”, pero que las inversiones legales traerán una “mayor oportunidad económica”.

Burgum se convirtió en el más reciente funcionario de Estados Unidos en viajar a Caracas para reunirse con Rodríguez, quien asumió el cargo después de que el entonces presidente Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses hace dos meses.

Su visita se produce en momentos en que Washington busca contrarrestar el control de China en materia de minerales críticos —algunos de los cuales abundan en Venezuela— y avanza con su plan para estabilizar al país sudamericano, el cual se encuentra sumido en una compleja crisis que se extendió durante la todos los casi 13 años de mandato de Maduro.

El gobierno estadounidense está tomando medidas audaces para reforzar el suministro de los minerales críticos necesarios para la fabricación de vehículos eléctricos, misiles y otros productos de alta tecnología, después de que China restringió su flujo en respuesta a los aranceles que ordenó Trump el año pasado.

A pesar de que las dos potencias mundiales alcanzaron una tregua para reducir los elevados impuestos sobre las importaciones y las restricciones sobre tierras raras, los límites de China siguen siendo más estrictos de lo que eran antes de que Trump asumiera el cargo.

Además de petróleo, Venezuela es rica en oro, cobre, coltán, bauxita, diamantes y otros valiosos recursos minerales, al tiempo que las condiciones de trabajo inseguras son comunes en una industria poco regulada. El niobio y el tantalio, ambos considerados minerales críticos y cruciales para la fabricación de teléfonos inteligentes y baterías de vehículos eléctricos, se extraen del coltán. La bauxita se procesa para obtener aluminio, que Estados Unidos también incluye en su lista de minerales críticos.

“Creo que los pasos que estamos dando demuestran la buena voluntad de construir esta agenda de cooperación en el área energética y de minería y que permita estrechar las relaciones entre nuestros dos países para el beneficio del pueblo de Venezuela y el pueblo de los Estados Unidos”, expresó Rodríguez en la televisión estatal.

Rodríguez anunció el martes que pediría a los legisladores que trabajen en una reforma integral de la ley minera para crear condiciones que atraigan la inversión extranjera. Parte de los cambios serían similares a los de una reforma de la industria petrolera de reciente aprobación que abrió la puerta a la privatización, eliminando un principio del autoproclamado movimiento socialista que ha gobernado el país durante más de dos décadas.

Muchas empresas extranjeras que invirtieron en Venezuela, incluso en los sectores de minería y petróleo, vieron como se expropiaron sus activos hace unos 20 años. Luego, en 2016, el gobierno de Maduro estableció una enorme zona de desarrollo minero que se extiende por el centro del país para complementar los menguantes ingresos de su dominante industria petrolera, cuya producción disminuyó como resultado de la mala gestión, la corrupción y, más recientemente, las sanciones de Estados Unidos.

Desde entonces, las operaciones mineras de oro, diamantes, cobre y otros minerales se han multiplicado. Muchas son minas informales, que operan en condiciones brutales y con la presencia de grupos delictivos, pero los venezolanos comunes siguen acudiendo al sector con la esperanza de enriquecerse rápidamente y escapar de la pobreza. Funcionarios y miembros de las fuerzas armadas se quedan con una parte de los ingresos de la minería ilegal a cambio de permitir la operación de las minas, el acceso a combustible y equipo, y el transporte de minerales.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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