SANTIAGO, Chile (AP) — El gobierno chileno anunció el martes un fuerte aumento en los precios de la gasolina y del diésel en los próximos días, en medio del impacto de la guerra en Medio Oriente, en un país altamente dependiente de las importaciones de petróleo, lo que provocó largas filas en las estaciones de servicio.
El Ministerio de Hacienda confirmó que el precio de la gasolina subirá de 1,3 dólares a 1,7 dólares por litro, mientras que el diésel, que costaba 1 dólar, también pasará a 1,7 dólares. Según el comunicado oficial, el ajuste busca “alinear los precios internos con los niveles internacionales”.
“Estamos enfrentando uno de los mayores shocks en el mercado petrolero en décadas, en un contexto de estrechez fiscal muy severa. Debemos tomar decisiones difíciles para resguardar las finanzas públicas”, afirmó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en el comunicado.
El alza se produce en un contexto de fuerte incremento del precio del petróleo, impulsado por el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que llevó el precio del barril de crudo de 70 a 110 dólares en las últimas semanas.
Los nuevos precios comenzarán a regir a partir del jueves. En distintas ciudades de Chile ya se registran extensas filas de vehículos que buscan cargar combustible antes de la entrada en vigor del aumento. El equipo de The Associated Press en Santiago constató filas de hasta 300 metros de largo en algunas estaciones de servicio.
Cristian Acevedo, un ciudadano de Santiago, dijo a la AP que el alza de precios tomó a todos por sorpresa. “En un mes la gente va a sentir la pegada”, afirmó Acevedo, quien cree que pronto comenzarán las protestas y aumentará el descontento entre los chilenos.
Chile depende de la importación de petróleo para cubrir casi toda la demanda de combustibles, siendo el segundo mayor importador de crudo en América Latina. El 100% de las gasolinas y el diésel consumidos son importados o producto de la refinación de crudo importado, según el comunicado del gobierno.
Para mitigar el impacto del alza de precios, el gobierno anunció una serie de medidas, entre ellas la congelación de la tarifa del transporte público y un bono mensual para taxis y colectivos, con el fin de compensar el aumento de costos.
“Esto tiene que ir acompañado de un conjunto de esfuerzos destinados a proteger y mitigar a los más vulnerables”, dijo el ministro Quiroz. “Espero que el país tenga comprensión de estas medidas, pero mi rol es cuidar la hacienda pública y la plata de todos los chilenos”.
Los combustibles en Chile habían estado subsidiados mediante el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), creado para contener las alzas derivadas de los precios internacionales. Sin embargo, el gobierno advirtió en el comunicado que, ante la crisis en Medio Oriente, el sistema como estaba podría terminar constandole más de 140 millones de dólares por semana.
El ultraderechista José Antonio Kast, quien asumió como presidente este mes, prometió reducir el déficit fiscal —que alcanzó el 3,6% en 2025— como uno de los ejes centrales de su gestión. En esa línea, inició su mandato ordenando un recorte del 3% en el gasto de los ministerios, con el objetivo de ahorrar aproximadamente 3 millones de dólares durante el año.
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