BUENOS AIRES (AP) — El gobierno del presidente argentino Javier Milei logró que la Cámara de Diputados aprobase el jueves la ley que flexibiliza la protección de los glaciares con la que busca atraer millonarias inversiones mineras y que medioambientalistas se han propuesto resistir en la justicia al considerar que pone en riesgo reservas críticas de agua dulce.
La norma fue aprobada en la madrugada por 137 votos a favor gracias al apoyo de aliados del oficialismo. En tanto, 111 legisladores —mayoritariamente del peronismo y la izquierda— votaron en contra y tres se abstuvieron. La iniciativa había sido aprobada en febrero por el Senado.
Sumar inversiones
Milei posteó en su cuenta de X un comunicado del partido que lidera, La Libertad Avanza, que señala que con este paso el Congreso logra una "mejora significativa” de la antigua norma que regulaba la situación de los glaciares, lo que “permitirá equilibrar la protección ambiental con el desarrollo productivo, dejando atrás un esquema que tendía a prohibir la inversión, el empleo y el crecimiento”.
El cambio en el marco regulatorio podría facilitar inversiones por más de 30.000 millones de dólares para la próxima década, según estimaciones del sector minero. El 70% estaría destinado a nuevos proyectos de cobre, oro y plata.
El secretario de Minería, Luis Lucero, dijo a Radio Mitre de Buenos Aires que la normativa reformada contenía “prohibiciones absolutas que no permitían generar excepciones y estudios de impacto ambiental” además de “una definición imprecisa sobre qué se estaba protegiendo”, lo que provocaba la renuencia de los inversores a asignar fondos a grandes proyectos mineros que suelen requerir más de 3.000 millones de dólares.
Las autoridades de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios han considerado favorable la nueva ley y señalaron que el cuidado ambiental no puede ser llevado “a un extremo tal” que impida que los argentinos hagan uso de los recursos de su subsuelo.
Los ambientalistas darán pelea
Organizaciones ambientalistas que se manifestaron en contra del proyecto durante su debate intentarán impedir que la norma entre en vigor.
La local Fundación Ambiente y Recursos Naturales, la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas y Greenpeace convocaron a la ciudadanía a sumarse a una demanda colectiva para frenar lo que calificaron de "un proceso viciado y a espaldas a la sociedad, que ha ignorado a miles de personas que exigieron proteger el agua”.
“Si no quisieron escuchar en el Congreso, van a escuchar en la justicia”, advirtieron las organizaciones en un comunicado en el que adjuntaron el acceso a un sitio en internet para sumarse a “la demanda colectiva más grande en defensa del agua en la historia”.
Agregaron que “esta reforma pone en riesgo el acceso al agua y por lo tanto la vida de millones de argentinos y argentinas y los ecosistemas que dependen de los glaciares y el ambiente periglacial”, el área con suelos congelados que actúa como regulador del recurso hídrico.
La oposición cuestionó que la norma es “inconstitucional” porque representa una regresión en derecho ambiental.
Especialistas en glaciología alertaron a los legisladores que los glaciares están retrocediendo aceleradamente debido al cambio climático, lo cual ha provocado un aumento del nivel del mar.
Científicos consideraron que desprotegerlos podría comprometer las nacientes de agua de zonas áridas, perder reservas de agua que sostienen caudales en épocas críticas, aumentar la vulnerabilidad de las cuencas ante sequías prolongadas y afectar el caudal de cursos hídricos.
Qué es lo que cambia
El país sudamericano había prohibido por ley en 2010 la exploración y explotación minera en glaciares y ambientes periglaciares.
El cambio más sustancial en la reforma propuesta por Milei es mantener esa protección sólo para glaciares y geoformas identificadas como portadores de “funciones hídricas específicas”, lo cual deberá ser determinado por cada provincia.
Según la norma, todo glaciar o geoforma incluido en el Inventario Nacional de Glaciares se considerará protegido hasta que la autoridad ambiental competente verifique que carece de funciones hídricas.
Según ese inventario, en Argentina hay 16.968 glaciares repartidos entre la Cordillera de los Andes y las Islas del Atlántico Sur que equivalen a una superficie de 8.484 kilómetros cuadrados.
“Lo que ganamos es despejar esta gran incógnita y que la jurisdicción argentina y las distintas provincias pasen a ser consideradas un lugar donde es legítimo y presenta un riesgo razonable invertir dinero para generar un proyecto de cobre, oro...o yacimientos polimetálicos”, dijo el secretario Lucero.
El gobierno apuesta a la minería para conseguir parte de los dólares necesarios para afrontar los pagos de deuda. En 2026 el país sudamericano deberá cancelar vencimientos por cerca de 20.000 millones de dólares.
Copyright 2026 The Associated Press. Todos los derechos reservados. Este material no puede ser publicado, difundido, reescrito o redistribuido sin permiso.


