BUENOS AIRES (AP) — En una escalada del enfrentamiento del presidente Javier Milei con los medios de comunicación argentinos, el Ejecutivo prohibió el jueves el acceso a todos los periodistas acreditados en la casa de gobierno luego de señalar a dos de ellos por presunto “espionaje”.
Varios de los periodistas afectados denunciaron en sus redes sociales que la sala de prensa está cerrada desde la mañana y que la medida —que según señalaron no se tomó ni durante la última dictadura militar (1976-1983)— abarca a los cerca de 50 acreditados. Medios de comunicación como Radio 10 y el diario La Nación se hicieron eco de la situación.
Javier Lanari, secretario de Prensa y Comunicación del gobierno, afirmó en X que “la decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional”.
La Casa Militar, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia y responsable de la seguridad del mandatario, denunció penalmente a dos periodistas de la señal televisiva Todo Noticias (TN) luego de que en su programa del último domingo difundieron imágenes que habrían grabado sin autorización en el interior de la Casa Rosada.
Milei, que entonces estaba en Israel, afirmó el jueves en X que “ser corruptos, ensobrados y violar las leyes de seguridad no es gratis. Algún día las basuras inmundas periodistas (95%) tendrán que entender que no están por encima de la ley. Abusaron de la jurisprudencia. No es gratis”.
Liliana Franco, del diario Ámbito Financiero y con el acceso vedado a la sala de prensa, señaló en su cuenta de X que “no se sabe hasta cuándo” estará vigente la prohibición.
Franco, acreditada desde hace 30 años en la Casa Rosada, dijo a The Associated Press que la medida es excesiva. “Si el medio y el periodista procedieron mal está claro cuáles son; no es que hubo varios que hicieron esto. Entonces no comprendo la decisión, o si la comprendo, a los gobiernos nunca les gustan los periodistas".
Indicó además que el Ejecutivo no se ha pronunciado aún sobre la renovación de las acreditaciones de los periodistas que vencieron a fines de marzo.
Hace dos semanas el gobierno restringió de forma temporal el acceso de Franco y otros periodistas a la sede de gobierno luego de sostener que estarían vinculados con una red de espionaje y desinformación rusa destinada a desacreditar su gestión.
El mandatario de ultraderecha mantiene una postura abiertamente agresiva con la mayoría de los medios de comunicación y únicamente da entrevistas a los que son más afines a su gestión.
En febrero creó la Oficina de Respuesta Oficial para "desenmascarar mentiras y operaciones de los medios”, según él mismo afirmó. La nueva dependencia tiene similitudes con la cuenta Rapid Response 47 (Respuesta Rápida 47) creada por el presidente estadounidense Donald Trump —su principal aliado en la región —para responder a supuestas “fake news” en su contra.
Organizaciones periodísticas sostienen que la medida pretende limitar la libertad de expresión.
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