El arroz con huevo gana popularidad entre bolivianos tras 29 días de protestas que asfixian a La Paz

LA PAZ, Bolivia (AP) — El arroz con huevo, un plato humilde reservado en Bolivia para las emergencias, forma parte ahora del menú cotidiano de miles de familias en La Paz debido a la escasez de pollo, carne vacuna, verduras y frutas luego de 29 días de bloqueos y protestas en reclamo de la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

“Lo despreciaba. Ahora nos gusta el arroz con huevo, me está salvando, lo mezclo con salchicha", dijo el viernes a The Associated Press Adela Gutiérrez, una ama de casa de clase media y madre de una niña.

Gutiérrez explicó que su familia consumía un pollo a la semana pero ahora come medio. Para sacarle más provecho, desmenuza la carne y la mezcla por ejemplo con arroz.

La jubilada María Helena Rodríguez dijo por su lado que desde hace una semana se alimenta día por medio de arroz con huevo ya que “el poco pollo que llega” debe racionarlo. "Tengo cinco perros y ellos también están a dieta”.

Apenas seis meses después de asumir el mando, el presidente de signo conservador enfrenta una escalada de protestas sindicales que se ha extendido a todo el país para pedir su renuncia ante la falta de respuestas a la peor crisis económica en 40 años.

Siguen los bloqueos; los precios se disparan

La carne aviar es la más consumida en Bolivia por su precio accesible, pero su costo se ha duplicado a causa de los bloqueos que cercan La Paz. También los huevos se venden al doble de precio, y la carne de vacuno, frutas y verduras están por las nubes.

Los usuarios de las redes sociales comparten recetas de carne de soya, seitán — un alimento de origen vegetal hecho a base de gluten de trigo— y apanados de lentejas.

El epicentro de las protestas es La Paz, una ciudad entre montañas andinas con cuatro rutas que la conectan con el resto del país y los puertos en el Pacífico. Sólo una está abierta parcialmente, las otras tres están tomadas por manifestantes.

El Ejecutivo ha tenido que organizar puentes aéreos con ayuda internacional para llevar productos básicos a la ciudad que es la sede gubernamental.

Dos “corredores humanitarios” en carreteras que las autoridades intentaron implementar con apoyo de policías y soldados para permitir el paso de suministros básicos a La Paz no han prosperado. Los bloqueadores han vuelto a cerrar las rutas.

La víspera se frustró el diálogo entre el Ejecutivo y la Central Obrera Boliviana — el mayor sindicato campesino y principal líder de las protestas. La COB no acudió a una instancia de negociación porque exige que la justicia derogue las órdenes de detención en contra de sus dirigentes por las violentas protestas en La Paz.

En Santa Cruz, el motor agroindustrial en el oriente, el pollo se remata a mitad del precio porque no puede llegar los mercados. En Cochabamba, centro del país, el avicultor Wilson Mazala ha denunciado en medios de prensa la muerte de más de 100.000 pollos en granjas por falta de alimento. “La escasez se sentirá los siguientes meses porque no hay repoblamiento”, dijo.

La escasez de combustible ha causado además que los hospitales racionen el oxígeno y la alimentación de los pacientes. Más de 500 cisternas están varadas en las rutas con combustible, según las autoridades.

Malestar de empresarios

Empresarios y organizaciones civiles de Santa Cruz presionan para que el gobierno declare el estado de excepción.

El mandatario dice que recibió un país quebrado tras dos décadas de gobiernos socialistas y pide tiempo.

Paz ha denunciado una conspiración, pero afirmó que atenderá las demandas reivindicativas.“Todo lo que sea de utilidad para el pueblo tiene que generar a través del diálogo y eso estamos haciendo. Los bloqueos solo castigan a las familias”, dijo hace dos días.

Su gobierno ha rechazado el uso de las fuerzas del orden para despejar las rutas ante el temor de posibles bajas que agraven el conflicto.

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