CORAL GABLES, Fla. — Los masajes de drenaje linfático se convierten en una de las tendencias de bienestar que más rápido crecen, cada vez más personas recurren a este tratamiento para ayudar a reducir la hinchazón, aliviar la sensación de distensión abdominal y favorecer la recuperación.
Los expertos afirman que esta técnica difiere del masaje tradicional de tejido profundo. En lugar de aplicar una presión intensa, el drenaje linfático utiliza movimientos suaves diseñados para estimular el sistema linfático natural del cuerpo.
“Simplemente estamos estimulando al cuerpo para que haga algo que ya hace de forma natural las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, explica Camila Pérez, propietaria de Mova Lymphatic Drainage.
Pérez afirma que el tratamiento ayuda a devolver al sistema circulatorio el exceso de líquido producido por el metabolismo celular normal, donde puede ser filtrado por el hígado y los riñones.
“Ayuda a eliminar el exceso de líquido y a devolverlo al sistema circulatorio”, explica Pérez.
Según ella, los clientes suelen recurrir a los masajes de drenaje linfático para aliviar la hinchazón y mejorar la digestión.
“Los ganglios linfáticos situados en el interior de los intestinos se encargan de eliminar parte de la grasa, por lo que, en lo que respecta a la digestión, un trabajo específico y minucioso en la zona del estómago favorece la digestión y reduce la hinchazón”, añade Pérez.
Pérez también afirma que el tratamiento puede ayudar a las personas que se están recuperando tras una intervención quirúrgica, ya que contribuye a redirigir los líquidos mientras el cuerpo se cura.
“Tras una incisión, se cortan las vías y los capilares que drenan esas zonas”, explicó. “Se aplica la presión adecuada para redirigir el líquido hasta que se cure”.
Afirma que mejorar la circulación también puede contribuir a que el sistema esté menos congestionado.
“En general, la circulación mejora y un sistema menos congestionado no se ve afectado”, afirmó Pérez.
Pérez explica que muchas clientas conciertan citas antes de eventos importantes, como bodas, mientras que otras solicitan tratamientos durante o después del embarazo.
“Es un momento en el que las hormonas toman el control. Es seguro. Recomiendo empezar después del primer trimestre y volver tras el embarazo”, añadió.
El tratamiento también es popular entre los hombres, señaló Pérez.
Sin embargo, Pérez afirma que uno de los mayores errores es pensar que un masaje más fuerte conduce a mejores resultados.
“Creo que el mayor error es pensar que un masaje más profundo y fuerte te dará mejores resultados”, afirmó.
En cambio, explica que la técnica se basa en una presión suave y movimientos lentos.
“El drenaje linfático no elimina la grasa. No te hace adelgazar, pero puedes tener mejor aspecto y parecer más delgada porque no retienes demasiada agua”, explicó Pérez.
Afirma que el drenaje linfático se puede aplicar a una amplia variedad de clientes, pero cada tratamiento se adapta en función de las necesidades individuales.
“Un mismo día puedo atender a una paciente con cáncer, a una modelo o a una clienta que acaba de someterse a una intervención quirúrgica. Para cada una de ellas, adoptamos un enfoque diferente”, añadió.
Una clienta, Rudineia Villegas, afirma que recibe masajes de drenaje linfático de forma regular como parte del tratamiento del lipedema, una afección que puede provocar hinchazón, inflamación y retención de líquidos.
“Es una afección que puede afectar a los brazos, los muslos y la parte inferior de las piernas. Se retiene mucha agua, y la inflamación hace que parezca que hay mucha celulitis”, explicó Villegas.
Villegas afirma que lleva cinco años recibiendo masajes de drenaje linfático una vez al mes.
“Hace que mi piel esté más suave y también me siento mucho más ligera”, afirma.
Añade que los tratamientos también le han ayudado durante la menopausia.
“Siento que me ayuda con los cambios de humor. Me ayuda a regular la digestión”, explica Villegas.
Aunque los masajes de drenaje linfático se consideran seguros para muchas personas, Pérez señala que algunas deberían evitar el tratamiento o consultar primero con un médico.
“El drenaje linfático tiene algunas contraindicaciones absolutas: insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, trombosis venosa profunda y otras afecciones circulatorias. Si tienes una infección, es mejor evitarlo”, explicó Pérez.
Para quienes buscan reducir la hinchazón o mejorar cómo se sienten, los expertos afirman que el drenaje linfático puede ser una opción, pero es importante comprender qué puede y qué no puede hacer el tratamiento.
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