PUERTO MORELOS, México (AP) — La cantidad de extensas algas pardas que cubren parte de las aguas del Caribe ya ha superado el registro histórico del año pasado. Mientras para muchas especies marinas estas alfombras flotantes representan alimento y albergue, para los habitantes costeros el sargazo se ha convertido en un dolor de cabeza por sus efectos en el ambiente, la pesca y el turismo.
Agobiado por el fétido olor que llega desde la orilla, el mesonero mexicano Alan Vázquez observaba desde la barra de un restaurante vacío en la turística localidad de Playa del Carmen, en el Caribe mexicano, cómo el sargazo descompuesto teñía de marrón las aguas turquesas.
“Es triste que un lugar tan bonito y tan alegre, que era para la fiesta y para brindar emociones a la gente, haya terminado así”, dijo el mesonero de 32 años.
Vázquez admitió que teme correr la misma suerte que otros cuatro compañeros que fueron despedidos hace dos meses ante la merma de turistas que ha golpeado a hoteles y comercios del estado de Quintana Roo, una de las joyas del turismo mexicano, donde las ventas cayeron 30% en la primera mitad del año, según estimaciones del empresariado local.
La cantidad de sargazo en las costas del Caribe mexicano se ha cuadruplicado este año en comparación con 2025 y es 27 veces mayor que el promedio histórico. Hasta junio ya se habían acumulado unas cinco millones de toneladas, según el Observatorio de Oceanografía Óptica de la Universidad de Florida.
El sargazo que está llegando al Caribe es de las especies Sargassum natans y Sargassum fluitans, originarias del Atlántico y que flotan gracias a vesículas de aire.
Para María Eugenia Allende Arandía, oceanóloga de la Universidad Nacional Autónoma de México, el sargazo se ha vuelto un “problema muy severo” para las comunidades de las costas caribeñas.
Pese a la adversidad, Vázquez afirmó que no está dispuesto a rendirse ni a retornar a su estado natal de Michoacán, de donde salió hace 12 años. “Me adoptó Playa del Carmen y no lo voy a dejar ahora, sé que las cosas van a mejorar”.
Un problema que se expande por el Caribe
En Puerto Rico el sargazo ha cubierto las aguas que rodean zonas turísticas muy frecuentadas, entre ellas La Parguera.
“No recuerdo haber tenido tanta concentración en tantos sitios a la vez”, expresó Waldemar Quiles, secretario de Recursos Naturales del territorio estadounidense.
En 2025 una cantidad récord de 40 millones de toneladas métricas de sargazo flotó a la deriva por el océano Atlántico. Gran parte acabó en la costa de Puerto Rico, lo que llevó al gobernador a declarar el estado de emergencia.
“Ya no se trata de un fenómeno aislado”, señaló Emmanuel Maldonado González, sociólogo medioambiental de la Universidad de Carolina del Este. “Se está convirtiendo en un peligro cada vez mayor”.
Aunque el sargazo proporciona un lugar de cría para animales como tortugas, peces y aves marinas, también reduce el oxígeno del agua, asfixia las raíces de los manglares e impide que la luz solar llegue a los corales y a las praderas marinas. Una vez que llega a la costa también impide que las tortugas recién nacidas alcancen el océano, según los científicos.
La macroalga contiene altos niveles de arsénico y otros metales pesados y contaminantes orgánicos. Al descomponerse en las playas produce sulfuro de hidrógeno, un gas que huele como huevos podridos que puede causar irritación respiratoria.
El sargazo también ha llegado a las costas de las Islas Vírgenes de Estados Unidos donde actualmente se puede caminar cerca de siete metros mar adentro sin mojarse los pies, según la consultora medioambiental Amy Dempsey, quien consideró la situación como la peor en los últimos cinco años.
Es la primera vez que los científicos observan un crecimiento a gran escala del sargazo en zonas como el Caribe y el Golfo de México. Por lo general, estas algas se reproducen de forma asexual a medida que se desplazan desde África occidental, explicó Brian Barnes, científico marino y profesor asistente de investigación de la Universidad del Sur de Florida.
El sargazo que ha comenzado a reproducirse en la región antes de lo habitual este año tiene su origen en la cifra récord de 40 millones de toneladas métricas registrada el año pasado.
“La floración de 2025 fue tan grande que, en realidad, nunca desapareció”, explicó Barnes. “Fue suficiente para dar lugar a una nueva floración a nivel local”.
Pesca del sargazo en alta mar, la estrategia mexicana
El gobierno de México dejó desde hace siete años en manos de la Secretaría de Marina la recolección de las miles de toneladas de sargazo que llegan a diario a sus costas en el Caribe.
Para esa operación, de la que participan unos 500 marinos, se han dispuesto 11 buques sargaceros, un buque oceánico, un sargacero anfibio, 18 embarcaciones menores y 16.000 metros de barrera de contención que se han colocado en puntos de alta afluencia turística en las localidades de Cancún, Tulum, Puerto Morelos, Playa del Carmen y Mahahual.
Según las autoridades esta operación permite recoger alrededor de 1.200 toneladas de sargazo por día, apenas el 30% de lo que llega al Caribe mexicano.
Ante la previsión de un aumento en el arribo de la macroalga y su consecuente efecto social, económico y ambiental, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum anunció la víspera una inversión de unos 115 millones de dólares para adquirir dos remolcadores, seis sargaceras costeras, barreras de contención y otros equipos para elevar este año a 1.800 toneladas diarias la recolección y llevarla a 4.000 toneladas diarias el próximo año. Todas las embarcaciones serán construidas por la Armada mexicana.
Con las nuevas embarcaciones se busca incrementar la recolección en el mar y no en las playas, que concentran en la actualidad la mayor parte de la actividad, dijo a The Associated Press el contralmirante Topiltzin Flores Jaramillo, coordinador de la Estrategia de Contención del Sargazo.
La reutilización es otra alternativa
Desde la empresa privada, la academia y el gobierno se han impulsado varias iniciativas para reutilizar el sargazo como una alternativa para enfrentar el fenómeno y garantizar una fuente de ingresos a las comunidades costeras mexicanas.
Una de esas iniciativas es impulsada por un grupo interdisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México que desde 2021 trabaja en siete escuelas de las comunidades turísticas de Cozumel, Akumal y Puerto Morelos, en Quintana Roo, para promover entre los adolescentes proyectos para la reutilización del sargazo en la elaboración de jabones, calzado y libretas, entre otros productos, indicó Allende Arandía, una de las integrantes del grupo de investigadores.
También diferentes empresas privadas de ese estado han desarrollado pequeñas plantas para procesar la macroalga y transformarla en biofertilizantes, ladrillos y hasta productos cosméticos.
La empresa mexicana Carbonwave se dedica a la transformación del sargazo en bioestimulantes agrícolas y emulsionantes cosméticos.
Rafael Carranza, director de Operaciones y Finanzas de Carbonwave, reconoció que aunque el arranque de la planta en 2020 fue difícil, en los últimos años han logrado posicionar el bioestimulante agrícola en el mercado local e incluso exportarlo a Estados Unidos, Ecuador y Brasil.
El año pasado la planta procesó cerca de 300 toneladas de sargazo fresco y este año espera superar esa meta, precisó Carranza.
En tanto, el gobierno mexicano busca coordinar los esfuerzos internacionales para combatir el sargazo y tiene previsto celebrar un encuentro el 1 y 2 de octubre con países del Caribe, Brasil y Japón.
La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, dijo la víspera que la ayuda de Brasil es fundamental porque la falta de tratamiento del agua en el Amazonas hace que cuando desemboca en el mar tenga más compuestos que alimentan el alga. Agregó que Japón ya ha mostrado su disposición a apoyar con barcos balleneros que ya no utiliza y que pueden ser adaptados para recolectar sargazo.
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