Candidatas a dirigir la ONU debaten cómo recuperar el liderazgo del organismo

Las candidatas latinoamericanas a la Secretaría General de la ONU, Rebeca Grynspan de Costa Rica (derecha) y María Fernanda Espinosa de Ecuador asisten a una reunión para debatir sus propuestas en Montevideo, Uruguay, el lunes 3 de agosto de 2026. (AP Foto/Matilde Campodonico) (Copyright 2026 The Associated Press. All rights reserved.) (Matilde Campodonico/AP Photo/Matilde Campodonico)

MONTEVIDEO (AP) — Tres de los cinco candidatos de Latinoamérica y el Caribe a la secretaría general de las Naciones Unidas coincidieron el lunes en la necesidad de reformar el ente para que retome un rol activo en la resolución de conflictos y el combate al crimen transnacional y los efectos del cambio climático.

El diálogo fue organizado por el gobierno uruguayo y reunió en forma presencial a la ecuatoriana María Fernanda Espinosa y a la costarricense Rebeca Grynspan y en forma virtual a la guyanesa Carolyn Rodrígues-Birkett.

En tanto, el argentino Rafael Grossi —actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica— participó mediante un video grabado en el que recordó al único secretario general de la ONU de origen latinoamericano, el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar, y la chilena Michelle Bachelet, en un principio anunciada en el panel, tuvo que declinar su viaje a último momento, pero envió una nota.

La expresidenta de Chile destacó que “quien encabece la ONU estará sometido o sometida permanentemente a presiones de gobiernos, potencias y distintos intereses" y que por eso "deberá escuchar a todos, pero no ser un instrumento de nadie”.

Entre los cinco estará el elegido para reemplazar a António Guterres, cuyo mandato finaliza el 31 de diciembre.

La tres mujeres disertantes coincideron en la necesidad de una reforma de la Secretaría General y del organismo en general. Grynspan —actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo— y Espinosa reconocieron que la gente se pregunta adónde está la ONU en los escenarios de conflicto y bregaron por recuperar un rol más activo y renovar la legitimidad. Espinosa fue ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador y la primera presidenta mujer de la Asamblea General de la ONU entre 2018 y 2019.

La Secretaría General debe ser “imparcial, independiente y dispuesta a tomar los riesgos que hay que tomar”, aseguró Espinosa, quien instó por “menos reuniones y más impacto que toque y transforme la vida de la gente”. Sin embargo, Rodrígues-Birkett —exministra de Asuntos Exteriores de Guyana— advirtió que “es muy improbable que esas reformas puedan darse enseguida”.

“Hoy en día los civiles sufren mucho más que los ejércitos y tenemos unas dinámicas distintas, precisamente, por la rivalidad entre las grandes potencias”, resumió Grynspan.

Espinosa agregó que la ONU debe adaptarse a esas “guerras que tienen implicaciones regionales, que pueden alterar cadenas de suministros, la seguridad alimentaria, el costo de la energía en uno a 1.000 kilómetros”.

Las tres postulantes también coincidieron en que los jóvenes deben tener más espacio dentro de la organización como tomadores de decisiones. En ese sentido, Grynspan recordó que sólo el 3% del cuerpo de funcionarios de la ONU tiene menos de 30 años.

En cuanto a los efectos del cambio climático, Grynspan enfatizó que una transición hacia energías limpias "requiere que el sistema internacional responda a las verdaderas necesidades de los países en desarrollo”.

El evento también contó con la participación de cancilleres y representantes diplomáticos de los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), de la cual Uruguay ejerce la presidencia temporaria.

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