LA PAZ , Bolivia (AP) — El presidente boliviano Rodrigo Paz descartó el miércoles que vaya a renunciar y anunció la creación de una instancia de diálogo con todos los sectores, incluidos los que protestan desde hace más de dos semanas con bloqueos, los cuales han generado problemas de abastecimiento.
“Estaré cinco años para reordenar el país”, manifestó Paz en una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno. El mandatario conservador anunció la conformación del Consejo Económico Social para el próximo fin de semana, en el cual incluirá a todas “aquellas personas que quieran ser parte”, incluso los sectores movilizados. Sin embargo, aclaró que no sumará a los que promuevan la violencia.
Paz admitió que su gobierno, que lleva seis meses, “no ha estado gobernando para todos los sectores” y debe estar enfocado en “todos los bolivianos y bolivianas”.
Además dijo que llevará a cabo "una reorganización” de su gabinete de ministros, aunque no precisó cuáles serán los cambios.
“Tenemos que reordenar un gabinete que debe tener capacidad de escuchar, porque el presidente no puede estar en todas partes... no podrá resolver todos los problemas solo”, señaló Paz.
Desabastecimiento
El gobernante pidió a los manifestantes que posibiliten establecer un corredor humanitario para abastecer de alimentos y combustible a La Paz, ciudad sede del gobierno, la cual padece cortes de rutas y protestas que piden su renuncia, por considerarlo incapaz de resolver la crisis económica y atender sus exigencias específicas.
Paz enfrenta fuertes protestas de diferentes sectores sociales, incluidos seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2020).
Hace poco más de una semana, los cortes eran 20, la mayoría en los accesos a La Paz, y ahora son 40, según la administradora de carreteras. En las protestas del lunes hubo 11 policías heridos y más de un centenar de detenidos.
Los mercados de La Paz están desabastecidos y a los hospitales les quedan pocas horas de oxígeno medicinal para los enfermos.
Cese de funciones a la embajadora de Colombia
El conflicto ha tenido efectos en la región. El gobierno de Paz solicitó el miércoles a la embajadora de Colombia, Elizabeth García, que “concluya sus funciones” en el país tras las declaraciones del mandatario colombiano Gustavo Petro —de filiación izquierdista— de que “Bolivia vive una insurrección popular” que es "la respuesta a la soberbia geopolítica”.
La decisión no constituye una ruptura en las relaciones diplomáticas.
Paz señaló que “el ataque de Petro es un ataque a la democracia boliviana, porque él ha preferido su ideología". Con anterioridad el canciller boliviano Fernando Aramayo dijo que el gobierno espera que Petro se retracte.
En reciprocidad, Colombia comunicó el miércoles por la noche la conclusión de funciones del encargado de la oficina de la embajada de Bolivia en Bogotá, Andry Molina.
En un comunicado difundido en la red social X, la cancillería colombiana señaló que ni el gobierno ni ningún funcionario han tenido el “interés o el propósito de inmiscuirse en los asuntos internos de Boliva”, y ratificó el compromiso con los principios de soberanía y no intervención en asuntos internos de los Estados.
Colombia ratificó que se mantienen disponibles los canales diplomáticos que han prevalecido en la relación bilateral.
Paz llegó al poder después de casi 20 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), encabezados por Morales y Luis Arce (2020-2025), y dio un giro a las relaciones diplomáticas de sus antecesores al acercarse a Estados Unidos, cuyo embajador había sido expulsado en 2008.
Además, después de 18 años, la DEA ha reanudado el intercambio de información con Bolivia.
El martes, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó en X su apoyo firme a Paz con un “que quede claro”, y aseguró que no permitirán “que criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio”.
El gobierno de Paz culpa a Morales de promover las protestas y al narcotráfico de financiarlas.
Morales está atrincherado en su feudo cocalero en el centro de Bolivia, desde donde evade una orden de detención por el presunto abuso de una menor. La pasada semana no se presentó al inicio del juicio por ese cargo, con lo cual sumó una declaratoria de rebeldía y una segunda orden de arresto.
Cruces de Morales con Argentina
En las últimas horas, Morales tuvo cruces con el gobierno del presidente argentino Javier Milei, de filiación derechista.
En una entrevista con Radio 10 de Buenos Aires la víspera, Morales dijo que aviones Hércules enviados por Milei transportaron policías y militares desde varias ciudades como Santa Cruz y Potosí a La Paz, epicentro de las protestas. Agregó que además hay "información, fotografías, que están descargando cajas de material antidisturbio”.
Paz lamentó las declaraciones de Morales, y agradeció la cooperación humanitaria de Argentina para transportar alimentos.
El canciller argentino Pablo Quirno declaró el miércoles a Radio Mitre de Buenos Aires que “son acusaciones totalmente falsas (de Morales), sin ningún tipo de asidero”.
Argentina informó el sábado que envió una aeronave Hércules C-130 de la Fuerza Aérea, la cual arribó al Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, “donde se realizaron las tareas de carga y los procedimientos logísticos correspondientes”, señaló la cancillería en un comunicado.
Posteriormente, indicó, el Hércules C-130 arribó a la ciudad de El Alto con 12 toneladas de pollo congelado para abastecer a la población. La carga fue entregada a las autoridades competentes para su posterior distribución en distintos puntos del Departamento de La Paz, incluidas las ciudades de El Alto y La Paz, agregó.
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