COVID frena celebraciones de Semana Santa, pero no a los vacacionistas

Católicos mexicanos siguen su fe bajo fuertes medidas mientras las playas se llenan de visitantes

Representación del viacrucis en Iztapalapa, México.
Representación del viacrucis en Iztapalapa, México. (Cortesía)

CIUDAD DE MÉXICO. – Hoy es Viernes Santo. Para muchos mexicanos estas fechas son sinónimo de vacaciones, viajes y descanso, mientras que para otros significan reflexión y devoción. Sin embargo, hay algo que todos comparten: la amenaza de una nueva ola que aumente los contagios que han causado ya 204 mil muertes en ese país.

Pese a los escándalos de pederastia y corrupción en los que ha estado involucrada la Iglesia Católica mexicana, cerca del 77% de los habitantes de este país se consideran católicos según el Censo 2020.

El pasado 28 de marzo se celebró el Domingo de Ramos, que conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén, dando inicio a la Semana Santa. El Jueves Santo se recuerda la Pasión de Cristo y el Viernes Santo su crucifixión.

Muchos pueblos y ciudades mexicanas organizan procesiones en las que devotos recrean el martirio de Cristo con actores y torturas simuladas, aunque algunas muy icónicas como la que se realiza en la delegación Iztapalapa, involucran un realismo y una producción tan impactante que atrae a miles de personas. Este año solo se transmitirá a través de televisión y redes sociales.

Publicado por Comité Organizador de Semana Santa en Ixtapalapa A.C. en Jueves, 1 de abril de 2021

La Arquidiócesis de México envió lineamientos a sus parroquias para que solo realicen celebraciones a puerta cerrada, con presencia reducida. En ningún caso se permitirán reuniones masivas. Se canceló el lavatorio de pies, la traslación de los sacramentos, la bendición del fuego, la procesión del cirio y el altar se mantendrá sin mantel, ni cruz, ni velas. Los dirigentes religiosos también recomendaron aprovechar las redes sociales para acercar los servicios religiosos a personas vulnerables y en general a todos los que no puedan estar presentes.

Tanto el Jueves como el Viernes Santo son días de descanso oficial en México, y cada año millones de familias se lanzan a recorrer los innumerables atractivos turísticos del país, principalmente las playas, lo cual podría desatar una nueva ola de contagios que serán atendidos por personal de salud insuficiente y exhausto.

Las carreteras del país están saturadas desde temprano al igual que aeropuertos, centrales de autobuses y la ocupación hotelera registra niveles récord desde que iniciaron las medidas de distanciamiento por la pandemia. Aunque podrían llegar a cerrarse algunos puntos de alta concentración de personas, no hay grandes restricciones programadas.

A pesar de que México está logrando vacunar hasta a medio millón de personas por día, aún está lejos de alcanzar a toda su población y hay temor de una nueva ola surja con todos los vacacionistas que vuelven a casa y podrían portar nuevas cepas.

El Sábado Santo se considera un día de luto, sin celebración, y los festejos concluirán el 4 de abril, Domingo de Resurrección, en el que se conmemora este evento y el milagro de la Ascensión.