Nicaragua avanza en campaña de vacunación contra COVID

Una enfermera habla con una mujer que est a punto de ser inoculada con la vacuna AstraZeneca COVID-19 en el hospital Bertha Caldern en Managua, Nicaragua, el jueves 8 de abril de 2021. Nicaragua inici la segunda fase de su programa de vacunacin con mayores de 60 aos que ahora estn siendo vacunados. (AP Foto/Gabriela Selser) (Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved)

MANAGUA – Doña Isabel López deja atrás la sala del hospital, saluda a sus hijos que la esperan afuera y se persigna mirando al cielo. “Esperé todo un año este día, estoy feliz”, dice emocionada tras recibir la primera dosis de la vacuna contra COVID-19 en Nicaragua.

La mujer, una excontadora de 65 años y dueña de un gimnasio en la zona sur de Managua, llegó a vacunarse el jueves como parte de la campaña de inmunización que el gobierno nicaragüense inició el pasado 2 de marzo y amplió esta semana a los adultos mayores.

El hospital Bertha Calderón, especializado en la atención a mujeres, es uno de los centros asistenciales públicos de la capital destinados a esta etapa de la vacunación. Doña Isabel y su esposo, también jubilado, acudieron al lugar donde ya en la mañana aguardaban más de 100 personas.

Muchos llegan en sillas de ruedas, con andariveles o auxiliados por familiares. A ellos, un equipo de enfermeras les dan prioridad entre el grupo que espera. Los demás deben aguardar bajo grandes toldos de lona, protegidos del despiadado sol nicaragüense.

La vacunación se realiza en el auditorio central de este hospital, donde como en todos los edificios públicos ondean banderas del gobernante Frente Sandinista, el partido que llevó al poder en 2007 al excomandante Daniel Ortega, quien buscaría su tercera reelección en noviembre próximo, a punto de cumplir 76 años.

“Hemos tenido una buena respuesta. El lunes pasado empezamos con los adultos mayores y estamos vacunando entre 600 y 700 personas por día, en turnos de hasta 10 horas continuas”, dice a la AP una enfermera que actúa como la jefa del equipo de salud.

Quienes llegan a vacunarse presentan su cédula de identidad y deben firmar un documento en el cual se dice: “acepto voluntariamente” la aplicación de la vacuna y “eximo al gobierno de Nicaragua y al Ministerio de Salud de toda responsabilidad ante eventos relacionados con ello”.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) desalentó recientemente la firma de ese tipo de “consentimientos” y aclaró que su uso “no es parte de las recomendaciones” del organismo sanitario.