Extrabajadoras sexuales vuelven a la calle por la pandemia

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La trabajadora sexual Geraldine mira la gente pasar mientras espera conseguir algn cliente frente a una estacin de un tren subterrneo en la Ciudad de Mxico el 13 de marzo del 2021. Dice que le preocupa la posibilidad de contraer el COVID-19 y contagiar a su pareja, que es diabtica. (AP Photo/Rebecca Blackwell)

MEXICO CITY – CIUDAD DE MÉLas penurias asociadas con la pandemia del coronavirus obligaron a muchas antiguas trabajadoras sexuales a reanudar esa actividad años después de haberla dejado, ahora con más peligros y manteniendo relaciones en automóviles o incluso en las aceras al no haber hoteles disponibles.

Claudia, quien como otras trabajadoras sexuales entrevistadas pidió ser identificada solo por su primer nombre, dejó de trabajar en la calle hace una década, tras casarse con un antiguo cliente. Pero cuando su esposo perdió su trabajo al comenzar la pandemia, la pareja se atrasó cuatro meses en el pago del alquiler de su departamento.

La única solución que se le ocurrió a Claudia fue volver a trabajar en las calles.

“Fue una entrada para comer, para pagar la renta. Fue lo que me obligó a regresar después de diez años”, explicó Claudia, quien ahora debe solo un mes de alquiler. “Es duro regresar y ver de nuevo tantas compañeras de mi época, volver a lo mismo”.

Laura, una mujer transgénero de 62 años que empezó a trabajar en las calles de la Ciudad de México hace 40 años, libra una batalla diaria dormir bajo un techo. Si consigue algún cliente, tal vez saque lo suficiente para pagar un hotel barato esa noche. De lo contrario, duerme en la calle.

Laura dijo que muchos de sus clientes se quedaron sin trabajo y no pueden pagarle. En determinado momento tuvo que empeñar su teléfono, donde tenía los datos de algunos de sus clientes.

“A veces no tienes dinero para comer. Tal vez puedas comer una vez al día”, reveló Laura. Respecto al peligro de contraer el coronavirus, dice: “Me encomiendo mucho a Dios y me siento segura porque procuro ser limpia”, usando desinfectantes.

Las cosas son más duras para las trabajadoras sexuales de cierta edad como Laura porque hay miles de jóvenes que se han visto obligadas a ejercer el oficio por la pandemia, que forzó el cierre de restaurantes, tiendas y otras fuentes de empleo.